domingo, 25 de enero de 2009

Lesiones y más lesiones

Forman parte de esto pero ¡Estoy harta! Por supuesto me refiero a las temidas lesiones. Parece que siempre vienen en el peor momento. Ya tenía suficiente con mi espalda y ahora llega una nueva: tendinitis en el dedo meñique de la mano izquierda. Ésta no la sufro en carne propia pero como si la sufriese porque Tato no puede escalar, ni entrenar, ni nada desde hace más de un mes. Y todo por una tontería cuando, a finales de diciembre, se puso a probar un bloque en Teverga.

Por lo menos ayer recibí una buena noticia. Esther ya baila y corre sin problemas. Ella misma me contaba que había empezado a correr 10 segundos y ahora ya rueda más de una hora. Me alegro muchísimo.
Con el tiempo doy más importancia a estirar, cuidar la higiene postural, hacer abdominales, ... Pero esto requiere constancia porque es a la larga cuando se obtienen beneficios. El secreto puede estar en no abandonar la rutina cuando los dolores desaparecen (que es lo que me pasa a mí). Ahora mismo temo levantarme de la silla porque sé que va a aparecer el dolor en el glúteo y los isquiotibiales pero si conseguí quitarlo una vez, podré quitarlo otra (con ayuda de mi "chapista").

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