martes, 25 de agosto de 2009

Entre Asturias y Galicia

Toca una semana de descanso rural ...


La Fana de Genestaza es uno de los fenómenos geológicos más singulares de Asturias. Desde el siglo pasado en que tuvo lugar el primer desgaje, la ladera occidental de la Sierra de La Cabra se va desmoronando paulatinamente, haciendo aflorar un impresionante espectáculo de cuarcitas arrastradas por un reguero de agua.
La fana se aprecia como un pico en el centro de la imagen.


En mi búsqueda de la niebla y el orbayo tinetense no hubo suerte. Por lo menos, así pudimos disfrutar de las fiestas de San Roque: comida familiar en el prao y punto de encuentro con amigos que nunca faltan en estas fechas. Después de muchos años, esta vez hubo que buscar la sombra de alguna faya (haya).






Toda visita a Asturias incluye una visita a los Valles del Oso. En Teverga estuvimos en un sector de escalada que se llama El Circo, al que se sube por una empinada canal durante una media hora. Es un sector con chorreras que merece la pena conocer.


Proaza nos queda de paso y es parada obligada para tomar el café. Los viernes se vende pan de escanda. La escanda es un cereal de invierno que se ha cultivado en Asturias desde época de los astures hasta nuestros días, aunque en la actualidad de forma muy reducida. La escanda, denominada popularmente pan, se adapta muy bien al clima húmedo y poco soleado de Asturias, produciendo más en los terrenos de mediana altura, entre 400 y 600 m.





Y después de estos días de descanso nos dirigimos a Parada de Sil (Orense) en plena Ribeira Sacra para participar en la tercera prueba de la Copa de España de Carreras por Montaña. El término Ribeira Sacra hace referencia a la gran cantidad de monasterios y ermitas que pueblan los valles del Miño y del Sil.
Estos ríos fueron labrando la dura roca granítica y creando un paisaje de gran belleza que se une así a una gran riqueza cultural y artística.
A las 9 de la mañana, se daba el pistoletazo de salida en la población de Parada do Sil. El objetivo era acabar la prueba dignamente. Me quedaban nada más y nada menos que 32,6 km de longitud y 2.130 metros de desnivel positivo por el bonito paraje de la garganta del río Sil y sus alrededores. El pico de Cabeza de Meda, con una altitud de 1.316 m, era el punto más alto del itinerario. Los descensos me gustaban por el tipo de terreno, muy parecido a la sierra de mi pueblo en Asturias. Para evitar problemas de deshidratación por el calor ya me encargé yo de tomar medidas al respecto y para esquivar hombres del mazo y a las meigas, sabía que debía de controlar el ritmo y dosificar las fuerzas en todo momento.

La salida tranquilísima fue una de las claves. Lo empecé a pasar mal en el kilómetro 30,3, justo al acabar la última subida dura. Lo que me quedaba por recorrer no tenía mucho desnivel pero aún así tuve que caminar en varios tramos. El calor ya apretaba y las fuerzas disminuían.

Al final, 3 h 52´53´´ de barro, helechos, castaños, saltar paredes, regatos, brezo, piedras con musgo, robles, cortafuegos y paisaje de viñedos de la Ribeira Sacra y una satisfacción muy grande. Bueno, y un pequeño encontronazo sin importancia con una roca de granito.





Por supuesto, tambien hubo tiempo para deportes alternativos ...

2 comentarios:

  1. Todos esos montes me los patee hace mas de 30 años en la mili ya que fui boina verde en las COE de Lugo,y doy fe de que son duros y humedos casi todo el año.
    Felicidades por los podios veraniegos,te vas a hacer la mejor de Europa a este paso.Besotes.

    ResponderEliminar
  2. Hola Bea, como veo que no publicas nada sobre tu segundo puesto en Ourense te mando mis mas sinceras felicitaciones. Nos veremos en Sabiñanigo, aunque esta prueba no te vaya muy bien, por la distancia, creo que haràs una buena carrera. Un abrazo desde Fondeguilla.

    ResponderEliminar