Pero sobre todo, si algo puede definir estas vacaciones, esto es lo siguiente:
Tineo tiene su encanto. Nos ofrece desde árboles milenarios como el Carbayo de Valentín o la maltrecha Fayona de Eiros.
Un roble de siete siglos El roble Valentín, es uno de los mejores ejemplos de leyenda viva. Los investigadores aseguran que en el siglo XII tomó su nombre de la influyente familia leonesa apellidada Valentín, descendiente del pontífice san Valentiniano. El roble (Quercus robur) está en Tineo (Asturias) y tiene 10,5 metros de perímetro del tronco y 17 metros de diámetro en la copa. El Principado de Asturias lo ha catalogado como monumento natural. Tiene entre 750 y 850 años, y bajo él se refugiaban los peregrinos camino de Santiago. Manuel Velasco, vecino de Tineo, explicó a los autores del libro Leyendas vivas: 'Las hojas de este carbayo tienen el tiempo marcado en ellas, como las arrugas del rostro de un anciano'.
Hasta espléndidas casonas asturianas llenas de historia
o monumentos megalíticos de un pasado mucho más lejano.
Podría contar muchísimas cosas de Tineo pero como lo mejor es visitarlo, os dejo aquí algunos enlaces interesantes: pueblos abandonados, campo San Roque, vaqueiros de alzada, Tuña como pueblo ejemplar de Asturias, chosco de Tineo, casa´l Puerto, minas de oro de Navelgas, fana de Genestaza, bolos, esfoyones y amagostos,...
http://www.tineo.es/03/documentos/archivos/fichero1237_0.pdf






.jpg)



.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario