lunes, 23 de febrero de 2009

CRÓNICAS DESDE CUENCA







Este fin de semana tocaba escalar en Cuenca. Por fin se preveía un viaje con buen tiempo porque hasta ahora, nuestra furgo sólo había visto frío y nieve (Margalef, Valdelinares, Albarracín,...).



El sábado estuvimos en el sector El Alfar, en la Hoz del río Júcar y el domingo nos fuimos a la otra hoz, la del río Huécar. Hace unos años prometí no volver porque pasé tanto frío que casi me pasé dos días metida en el coche. Pero ahora las cosas son muy diferentes. Y es que sólo por levantarte por la mañana y escuchar los pájaros carpinteros o los mirlos, ver esas hermosas paredes de caliza o ver el cielo lleno de estrellas, sólo por eso, merece la pena. Y eso por no hacer referencia a los típicos rituales de la escalada como el desayuno y café en la furgo antes de tomar contacto con la roca.








Pero lo que realmente estaba esperando con ganas era mi primer entreno largo para las carreras de montaña . El objetivo era empezar con dos horas de carrera por los montes conquenses. Al final, casi 2h25min y 25 kilómetros. Contentísima. Disfruté muchísimo y no tuve malas sensaciones en ningún momento.

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