miércoles, 27 de mayo de 2009

ARQUITECTURA ASTURIANA



HÓRREOS Y PANERAS

Cuando el viajero cruce valles y montañas por tierras astures, se encontrará, con frecuencia, con signos y dibujos en piedras y cuevas prehistóricas de carácter mítico o mágico-religioso que no tenían otra misión más que la de dar buena suerte para la caza o la agricultura. Estas formas de expresión enraizaron, de tal forma, en los pueblos celtas que las fueron legando a sus descendientes hasta nuestros días. (*) Manuel G. Linares (Navelgas - Asturias -, 1943) es artista y estudioso de las tradiciones asturianas.



Etimología y definición

Aunque existen varias teorías para explicar la etimología de la palabra hórreo, parece lo más propio que derive de la palabra latina horreum cuyo significado es granero. Esta fue de siempre su principal función.

Los hórreos y paneras asturianos, con algunas derivaciones en regiones limítrofes, tienen un dudoso origen que se puede remontar hasta el Imperio Romano. Hay quienes creen que los gigantescos cajones de madera llevados sobre ruedas a los campamentos romanos en las campañas de conquista imperial, antecesores de las actuales caravanas, fueron abandonados con frecuencia y aprovechados por los lugareños, quienes los colocaron sobre unos apoyos para usarlos de almacén dando lugar, de esta manera, al nacimiento del hórreo.


Distribución

En cuanto a la distribución espacial la casi totalidad de los concejos asturianos tienen ejemplares en su término. En las regiones colindantes también se encuentran hórreos asturianos. En Galicia se mezclan con los cabazos en la zona limítrofe a la asturiana, Fonsagrada, Ancares, etc... Se encuentran en todo el norte de León desde los Ancares leoneses con sus tejados de centeno, hasta los hórreos de Sajambre y Valdeón en los Picos de Europa con sus tejados a dos aguas y sus colondras dispuestas horizontalmente. En Cantabria perviven algunos ejemplares en su zona de montaña con este mismo tipo de cubierta.
Además, por amplias zonas de Europa existen o existieron graneros elevados sobre pies de bastante parecido a los de la península Ibérica, de igual manera se edificaron en el resto del mundo construcciones, de menor parecido, con las mismas funciones; lo que hace relevante al hórreo gallego y asturiano es que hayan pervivido hasta el día de hoy en tan gran número y amplia distribución.


El número total de hórreos y paneras que existen en Asturias pudo rondar los 20.000 en los años setenta. En los últimos tiempos el abandono de amplias zonas agrícolas esta llevando a la ruina a un número considerable de ellos.

Origen del hórreo asturiano

En cuanto a su origen hay diferentes teorías, algunas lo sitúan antes de la romanización. Sin embargo en ninguna excavación hasta el momento se han encontrado restos que puedan ratificar esta hipótesis. Los romanos ya edificaron graneros elevados sobre columnas con el fin de conservar los alimentos. Incluso hay quien sugiere que fueron los visigodos sus introductores en la península Ibérica. En el siglo catorce alcanza la perfección en su desarrollo y evoluciona mínimamente en los siglos que siguieron sin perder lo sustancial desde entonces.

Definiremos el tipo asturiano, en clara diferenciación con el resto de tipologías que se dan en la península, como una edificación de paredes hechas de tablas de madera colocadas verticalmente y sostenidas sobre vigas igualmente de madera, erigida sobre cuatro pies con muelas que cortan el paso a los roedores y con el tejado a cuatro aguas repartiendo su peso por igual sobre las cuatro paredes. En muchos casos se dan excepciones a una o varias de estas reglas.




El hórreo no es un inmueble, el hecho de poseerlo no conlleva el pago del I.B.I., es considerado un mueble y como tal se transportaron muchos de ellos de un sitio a otro. En su diseño primitivo no se emplea ningún tipo de clavo metálico lo que permite armarlo y desarmarlo con relativa facilidad.


Los hórreos del tipo asturiano más antiguos que se conservan, y que se pueden datar por inscripciones realizadas en su propia madera, son del siglo XV, si bien pudieron existir otros un poco anteriores que no se conserven en la actualidad.

Función

Su principal función es la de guardar los alimentos generados y consumidos en la casería asturiana, al fin y al cabo durante siglos existió una economía de subsistencia donde los alimentos consumidos eran mayormente los producidos en la misma casería. Tres tipos de alimentos se almacenaron en él, en su interior y exterior se guardó la producción agrícola, escanda, centeno, manzanas, castañas y otros frutos, patatas, maíz, cebollas, fabes etc., el producto lácteo por excelencia, el queso, que da nombre a una de sus partes y los productos cárnicos derivados de la matanza anual que permiten su conservación, chorizos, morcillas, jamones y cecinas. En talameras o tenovias es frecuente ver colmenas o truebanos para la producción de miel.



En caso de ser necesario sirvió en muchas ocasiones de dormitorio, no era raro ver una cama en su interior. En el suelo y a cubierto se guardó tradicionalmente el o los carros, modernamente es muy normal que, ante la falta de estos, su espacio sea ocupado por el coche o el tractor. Igualmente debajo de él es frecuente ver un banco de carpintero u otras herramientas de profesiones tradicionales, es un pequeño taller a cubierto de la lluvia, por esta misma razón alberga el tendedero en días lluviosos o la leña troceada para todo el invierno. No son pocos los hórreos llenos de muebles o todo tipo de cosas inservibles, es muy normal usarlos de trasteros. En los que poseen cierre en su parte inferior, además de para todas estas funciones, este espacio fue utilizado como cuadra o gallinero.


Hoy día es casi inconcebible construir un hórreo para estos usos y se apuntan otros nuevos como son para una especie de vivienda de fin de semana o uso turístico, en estos casos se le añaden ventanas y otro tipo de elementos no tradicionales a la vez que el cemento se deja ver en todas sus formas.



Hórreo y panera

En Asturias, se pueden diferenciar los hórreos y las paneras según las zonas. La diferencia entre el hórreo y la panera es, fundamentalmente, la capacidad. La panera puede tener seis o más pegoyos, mientras que el hórreo siempre tiene cuatro. El hórreo suele ser muy simple en su perímetro, mientras que la panera suele tener, en gran parte, corredor y balaustrada. Y también son las paneras las más ornamentadas.


La aparición de la panera es posterior a la del hórreo, siendo una evolución de este al aumentar la producción agrícola en el siglo dieciocho debido a la generalización del cultivo de plantas traídas de América como el maíz y la patata.


Los dibujos que, normalmente, se hacían en las colondras de la parte principal pueden ser superficiales o perforados, aprovechando sus huecos para dar ventilación al interior de la panera. Los motivos son de lo más diverso. Nos encontramos frecuentemente soles o svásticas, cálices, motivos florales o geométricos e inscripciones.
Tanto las paneras como los hórreos eran vitales en una casa de labranza, pues, en ellos, se almacenaban las cosechas y las carnes por sus cualidades de temperatura y conservación, estando, a la vez, aislados de los roedores y protegidos por los signos.





Glosario:

El hórreo o la panera se levantan del suelo por medio de cuatro o más apoyos llamados pegoyos consistentes en columnas troncocónicas (más anchas en la base que en la parte superior) de madera o piedra de metro y medio a dos metros de alto. Los pegoyos se aíslan de la tierra con una losa de piedra, llamada pilpayo, encajada en el suelo sobre la que se coloca el pegoyo para evitar que las humedades pudran la madera. En la parte superior se dispone la muela, pieza cuadrada o circular de piedra en forma de rueda de molino o plana que impide que los roedores suban por el pegoyo al hórreo (torna ratos, en gallego).


Colocados y nivelados los cuatro pegoyos y sus muelas, se sitúa el cuadro, formado por cuatro vigas llamadas trabes. Suelen ser de roble e igual longitud en el hórreo (de cuatro a seis metros) o un par mayor en la panera (de siete a nueve metros). Entre muelas y cuadro va el tacu de pose, pieza cuadrada de madera que corrige las posibles diferencias de altura entre las muelas, sirve de articulación entre el hórreo y los pegoyos y amortigua el contacto entre piedra y madera, pues si ésta se colocara directamente sobre la muela podría romperla. En esto radica la gran estabilidad de esta construcción.

Sobre el cuadro, encajada en él, se levanta la colondra o cuerpo del hórreo o panera, formado por tablas de castaño de siete a diez centímetros de grosor. Cada esquina de la colondra lo forma una pieza entera, el engüelgo o esquinal, sacada de una roya tallada en ángulo recto.

Sobre la colondra se dispone el cuadro superior, similar al inferior, pero con vigas de menor escuadría: los linios.

Para levantar la cubierta se colocan los perros, vigas similares a los linios usados como tirantes que unen dos linios opuestos. En las paneras, se pone un par y, en los hórreos, puede haber sólo uno. Sobre los perros, apoyando en el sobrelinio, se disponen las armaduras, compuestas por tijeras y aguilones que se cruzan en la parte superior. En las paneras, el cruce se hace sobre el cumbre, viga horizontal que permite que las cuatro aguas de la cubierta tengan la misma inclinación.

http://www.revistaiberica.com/Grandes_Reportajes/abece_del_turismo_horreos.htm

http://www.horru.com/

http://www.asturiasverde.com/2008/agosto/01358horreos.htm

lunes, 25 de mayo de 2009

MEMORIAL FERNANDO GARCÍA


Este domingo se celebró en Bustarviejo el Campeonato de Madrid de Carreras de Montaña. Esta carrera fue un homenaje a Fernando García Herreros "Tarzán", un gran amante de este deporte. El trazado, de unos 19 kilómetros con 1250 metros de desnivel positivo, se iniciaba en la plaza del pueblo. Tras pasar un pequeño tramo de asfalto ya nos adentramos en nuestro medio preferido: senderos, rocas de granito resbaladizo, "zetas" exigentes en una de las subidas, unas vistas preciosas desde el Mondalindo, la braña con pastos y agua para el ganado y una última bajada técnica que terminaba en la misma plaza de donde partimos.


Aquí está la prueba de todo esto que os cuento:


Salida relajada, con ganas de correr por un sitio nuevo




La primera bajada, por el cortafuegos





Preparándonos para la terrible segunda subida ...






Cabeza de carrera




Por fin, el Mondalindo ...




La verde braña (aunque me llama la atención que aquí se le llame braña porque eso suena a asturiano)




Y la bajada técnica para terminar






Resumen final del recorrido:






Después de las tormentas de los últimos días la mañana estuvo espléndida. Como siempre, fue agradable ver a gente conocida (Isidoro, Lorenzo, Brojos, Rafa, a mis compañeros de equipo,... ) y conocer a otros nuevos (Mayayo, Zerolito, Micenas, Fico, Juan Carlos, Teje... es decir, muchos blogs nuevos que mirar). Los que nos dieron una buena lección de que el poder es querer fueron los discapacitados visuales que participaron en la prueba.




A nivel personal la zona me sorprendió gratamente, creo que la frecuentaré más a menudo en mis salidas serranas. En cada competición intento aprender algo nuevo. Lo que tengo claro es la importancia de dosificar el esfuerzo y de comer y beber cada cierto tiempo. Ayer lo hice y llegué entera a meta. Bueno, casi entera, la única herida que me hice fue un rasguño en la pierna por culpa del resbaladizo y musgoso granito.









Enhorabuena a la organización sobre todo por el excelente balizamiento y a la familia de Fernando por su apoyo en la celebración de la prueba. Gracias en especial a su madre y la otra chica que le acompañaba (perdona pero se me pasó preguntarte tu nombre) por ayudarme con las patatas.
Y como no, FELICIDADES a todo el TIERRA TRÁGAME en su conjunto por la magnífica actuación de ayer





Fotos: http://picasaweb.google.es/almorat/MemorialFernandoGHerreros2009#
http://picasaweb.google.es/gurrusavila/IIIMemorialFernandoGarciaHerreros#
http://picasaweb.google.com/pedgomar/MemorialFernandoGarciaHerreros2009#


martes, 19 de mayo de 2009

PRIMERA VISITA DEL AÑO A RODELLAR

Iglesia de San Lorenzo (siglo XVII)

Pitón D´O Cuervo


Los somontanos de Barbastro y de Huesca comparten el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Éste es un espacio protegido agreste de relieve kárstico con interesantes dolinas, grutas, simas y cañones.

Bea con La Gran Bóveda al fondo

Entre vía y vía, una agradable conversación


En buena compañía después de entrenar


De nuevo, manos a la obra




Uno de nuestros sitios habituales de escalada es Rodellar, un pueblo de unos 14 habitantes donde te reencuentras con la naturaleza. Por unos días te olvidas del teléfono móvil y el único reloj que miras es el reloj de sol de la plaza del pueblo.


El Alcanadre, afluente del Cinca, es el río más caudaloso del parque y destaca por la espectacularidad en el recorrido de su cauce, produciendo gargantas y barrancos. Estos barrancos son bien conocidos por los practicantes de barranquismo y deporte de aventura. El barranco Gorgas Negras o el Mascún Superior, a los que se accede desde Rodellar, o el barranco de los Fornazos de dificultad media, adonde se accede desde el pueblo de San Saturnino son algunos de los más conocidos.



Esta es la silueta de una zona de escalada llamada Las Ventanas del Mascún, repleta de buenos proyectos. Una de las vías de escalada se llama El Delfín, evidente ¿no?




Yo me dediqué a mis labores atléticas e hice una preciosa ruta de unos 15 kilómetros adentrándome por el barranco de Mascún hasta llegar al pueblo abandonado de Otín. Regresé por el barranco de Andrebot donde me di un golpe considerable ( y tonto) en la bajada (hoy me aguantaré sin ir a entrenar porque tengo la rodilla azul, morada y de todos los colores) . Fueron unos 15 kilómetros con un desnivel positivo de unos 600m y un calor sofocante.

A través de esta ruta es posible adentrarse en uno de los parajes naturales más espectaculares y emblemáticos de la Sierra de Guara: el Barranco de Mascún, caracterizado por sus fantásticas formaciones pétreas, surgencias y otros elementos, como el sepulcro megalítico de Losa Mora o la iglesia románica de Nasarre.


Hubo una época antes del tiempo en que todo y nada eran una misma cosa. Tan sólo la luz y la sombra tenían un atisbo de consistencia. De entre esa sombra, como surgiendo de una profundidad abisal, un cuerpo fue adquiriendo forma. La forma asemejábase a un ser cubierto de oscuras y cambiantes sedas. Pasaron décimas de segundo que hoy mediríamos en siglos y aquel ser tuvo un nombre, Moira, y unas manos, y en sus dedos nacía eternamente un hilo de luz. La Hilandera trenzó y trenzó hebras luminosas y el mundo fue apareciendo tan leve y cambiante como el sol reflejado en el polvo de un templo en penumbra. La Hilandera sostuvo sobre su cabeza el primer grano de materia , y el grano se hizo piedra, la piedra roca, la roca convirtióse en inmensa losa.


Ya estoy deseando volver ...